
El barrio de Triana, situado al otro lado del Guadalquivir, es el barrio con más personalidad y carácter propio de toda Sevilla. Sus habitantes, los trianeros, se han identificado históricamente con una identidad diferenciada de la del resto de la ciudad, orgullosos de su barrio como si de una ciudad independiente se tratara. Triana es la cuna histórica del flamenco, con una tradición de cantaores y bailaores que se remonta al siglo XVIII y que ha dado al mundo figuras como Camarón de la Isla. Es también el origen de la cerámica artesanal sevillana: los grandes talleres de azulejos que decoraron la Plaza de España y miles de edificios de toda España nacieron en las orillas del Guadalquivir. El Mercado de Triana, construido sobre las ruinas del Castillo de San Jorge, y la Calle Betis, con sus bares y vistas nocturnas al río, son sus dos grandes imanes.
Cómo llegar · Al otro lado del Puente de Triana, Sevilla