
Fundada en 1908 por la familia Díaz-Salazar como depósito de vinos, pronto adquirió el carácter de despacho y se convirtió en uno de los establecimientos más emblemáticos de la ciudad.
Hoy en día, se presenta como un bar reformado y perfectamente acondicionado a los tiempos actuales, continuando con un gran sabor a tradición, y es reconocida como la mejor bodega en el centro de Sevilla. Ubicada en el corazón de la ciudad, a pocos metros de la Catedral, La Bodega Díaz Salazar, reúne en un espacio histórico los valores tradicionales y la gastronomía local más aclamada, ofreciendo la auténtica esencia de Sevilla.
La oferta culinaria destaca por el sabor inconfundible de sus guisos, el aroma de ingredientes locales y la habilidad de sus cocineros. La carta presenta propuestas de cocina tradicional, incluyendo las mejores tapas sevillanas y andaluzas, satisfaciendo a los amantes de la buena mesa.








