
El barrio de Santa Cruz de Sevilla, antigua judería de la ciudad, es el rincón más fotogénico y reconocible de la capital andaluza. Su trama urbana —un laberinto de callejuelas estrechas de casas encaladas, plazas íntimas con naranjos centenarios, macetas de geranios y el omnipresente olor a azahar— se desarrolló como barrio judío desde la época almohade hasta la expulsión de los judíos en 1492. Tras la expulsión, el barrio fue repoblado por conversos y familias castellanas que mantuvieron intacta la estructura urbana medieval, lo que explica que sus calles sigan siendo hoy igual de estrechas, tortuosas y encantadoras que hace seiscientos años. Entre sus rincones imprescindibles destacan la Calle Agua, la Plaza de Doña Elvira, el misterioso Callejón del Agua y el Hospital de los Venerables, que alberga el Centro Velázquez con obras maestras del pintor sevillano.
Cómo llegar · Adyacente al Real Alcázar, Sevilla