
Bar único que recrea la Semana Santa sevillana durante todo el año. Interior cubierto de imaginería barroca: tallas, terciopelo, incienso y arte sacro. Espacio íntimo con decoración recargada, pinturas y ochenta tonos rojos. Creado por Miguel Fragoso en 1978, auténtico acto devocional y friki. Ambiente nocturno, culto conversacional, mezcla de nenes, turistas y barquilleros.